Las impresoras 3D de resina son herramientas poderosas para quienes buscan precisión y acabados de alta calidad. Son excelentes para miniaturas, prototipos detallados y aplicaciones especializadas, aunque requieren más cuidados que las impresoras de filamento. Tener una en casa implica ventilación adecuada, protección personal y espacio para post-procesado.